ESCOCIA Y FRANKFURT 2025
9 DE ABRIL. VIAJE
Después de mucho tiempo sin viajar, aproveché que jugaba el Athletic los cuartos de final de la Europa League contra el Glasgow Rangers para visitar el precioso país de Escocia.
Mucho nos une a Euskal Herria con Escocia, sus paisajes, sus gentes y muchas veces, su indefinido pasado y era una gran oportunidad para conocerlo.
Cogí los vuelos a Glasgow vía Frankfurt con Lufthansa, una gran compañía, por 210 euros y ahora mismo ya estoy sentado en el avión, esperando a que salga hacia Frankfurt.
He de reconocer que cuando ha iniciado la carrera de despegue el A320 se me han saltado las lágrimas, hacía mucho tiempo que no viajaba, y en mi interior, la sensación de que ha finalizado una etapa muy dura de mi vida, en la que no solo no he podido viajar, sino que no he tenido lo mínimo que necesito para ser feliz.
Durante el vuelo nos dieron una botellita de agua y una chocolatina, y aparte me he tomado una Paulaner por 4,10 euros para pasar mejor el vuelo.
Como siempre que he hecho escala larga en un aeropuerto he aceptado dos timos. Pinta de cerveza y perrito caliente, 16 euros y más tarde, pinta de cerveza y una especie de empanada por 15.
Pasé el control de aduana y me dirigí a la puerta de embarque B40 donde estábamos unos 20 del Athletic esperando a que saliese el avión rumbo a nuestro sueño de ganar la Europa League en San Mamés.
Llegó el avión puntualísimo a Glasgow y después de pasar el control del pasaporte y el nuevo requisito para entrar en Reino Unido, la ETA, que había solicitado por unos 12 euros unos días antes, me dirigí hacia la zona de los autobuses para ir al centro. Existen dos líneas de autobús al centro, la 500, que opera las 24 horas y otra que opera hasta las 23. Online y por unas 10 libras saqué el ticket, cogí el autobús y me bajé en la parada de ST George Square, junto al hotel. Hay que decir que el autobús efectúa más paradas y que la última es en la estación de autobuses de Buchanan.
En la misma plaza de St. George y apenas a unos metros de donde habíamos reservado el apartamento está The Counting House, un precioso local, amplio, con una maravillosa decoración, donde quedé con mi hermano para tomar la primera. Cerveza casera barata, un ambiente excepcional. Muy buena forma de empezar el viaje.
Nos tomamos un par de cervezas y subimos a dormir. Qué decir del apartamento¡¡ Amplio, en el centro de la ciudad, todo lujo de detalles y por 100 libras la noche. Un gran acierto. Se llaman Native Glasgow y están en 14 St. Vincent Street.
10 DE ABRIL. GLASGOW. DIA DE PARTIDO
Y llegó el día. Bajamos a la calle y en la plaza St. George cientos de personas con los colores del Athletic empezaban a calentar motores.
Pedimos dos Scotish breakfast con dos pintas de cerveza por 27 libras. Muy buena elección. Salchichas, huevos, unas alubias dulces, una especie de patatas empanadas.. nos quedamos genial.
Como no podía ser de otra forma, aprovechamos parte de la mañana para hacer algo de turismo, y que mejor manera que empezar desde St. George Square.
Fue construida en honor a George III, que fue coronado en 1761. En la plaza existen muchas estatuas dedicadas a personajes importantes de la historia de Escocia como los poetas Robert Burns y Thomas Cambell o el inventor James Watt.
Al este de la plaza destaca el City Council o ayuntamiento de Glasgow. De estilo victoriano, fue construido entre 1882 y 1888 sobre un diseño del arquitecto escocés William Young. De él destacan los mosaicos, el salón de banquetes y la escalera principal construida con mármol de Carrara.
Seguimos callejeando hacia el nordeste y llegamos a la zona de la catedral y la necropoli. Sin lugar a dudas, la parte más bonita de la ciudad.
La catedral de S.Mungo fue consagrada en el año 1136 en presencia del Rey David I de Escocia. De estilo gótico pero diferente a lo que había visto hasta entonces ya que ha sido reconstruida en muchas ocasiones y se le añadieron nuevos elementos a lo largo de la historia. La vidrieras y el órgano me parecieron preciosos y tuvimos la oportunidad de escuchar como lo tocaban. Me pareció muy curioso que tenían la lista de los maestros del órgano.
A la salida fuimos a la zona de la Necrópoli que está situada en un alto del que se ve toda la ciudad. Con casi 200 años de historia alberga las sepulturas de gente muy importante de Escocia.
Retornamos al centro de Glasgow y entramos en el museo de arte contemporáneo, a unos pocos metros de la plaza de St.George. Destaca por sus columnas y su decoración clásica. En el interior solo un video sobre el impacto de la primera guerra mundial en Escocia.
Salimos y nos pusimos a disfrutar con el resto de gente del Athletic del día. Pintas y pintas en el Countil, también fuimos a la zona de Merchant City a tomar un par de Tennents, la cerveza más famosa de Glasgow. Pero el ambiente estaba en St. George square. Estuvimos con Ibai, un chaval muy majo gracias al cual conseguimos las entradas para ver el partido.
Comimos unos fish & Chips de una tienda y a una hora prudencial volvimos a la zona de Merchan City para comenzar la Kalegira hacia el estadio de Ibrox Park.
El estadio me pareció fantástico, de estilo Inglés, el arco a la derecha, me recordó mucho al antiguo San Mamés.
El partido no estuvo mal, pero pudimos haber ganado, 0-0 y quedó todo abierto para la vuelta.
Volvimos al centro de Glasgow como fuimos, andando, y debido al cansancio acumulado, comimos el peor kebap de la historia y fuimos al apartamento a descansar.
11 DE ABRIL. HIGHLANDS
Nos despertamos y bajamos a desayunar al restaurante andaluz que estaba enfrente al apartamento. Como estábamos en Escocia tomamos una decisión salomónica, Scotish breakfast y Espanish breakfast, por 38 libras.
El Scotish breakfast igual que el del día anterior pero con menos cantidad, y el Spanish breakfast… parecía un American breakfast…. Bacon, huevo, patatas fritas… Iba a pedir un vaso de vino y el camarero me advirtió, que con la excusa del brexit, la copa de vino costaba 7 libras y la botella 35. Por el pan 4,5 euros. Un sitio para nada recomendable.
Cogimos el autobús del aeropuerto ya que en el centro de Glasgow no quedaban vehículos de alquiler y por 180 libras en Herz, alquilamos un flamante mercedes automático.
Iniciamos la ruta con mi hermano Yedi al volante y como veíamos que no íbamos a llegar a ver pasar el tren por el viaducto Glenfinnan a las 15.30, como en la película de Harry Potter, paramos a comer en Alexandría.
El Blue Lagoon nos sorprendió. Es una cadena de comida rápida pero con mucha calidad. Pedimos, como no, fish and Chips y en la guía ponía que los Haddock, o abadejos, los pescaba un individuo de forma tradicional. 17 euros por cabeza, agua fresquita del grifo, que había que conducir y continuamos ruta.
A la media hora o así nos cruzamos con un camión y mi hermano se arrimó demasiado al arcén y pinchamos el kotxe. La gente de Escocia es encantadora. Al poco tiempo una parejita se paró, nos preguntó qué necesitábamos, hablaron con los de la empresa de alquiler para que nos enviasen asistencia. A la hora y media llegó un camión de Stevenson y nos cambió la rueda. 160 libras que los de la empresa Herz no nos pagaron, y eso que antes de cogerlo ya nos enseñaron que la rueda que tenía estaba hecha una mierda.
Perdimos 2 horas de nuestro viaje, pero el saber que hay gente buena por el mundo y el haber estado allí, en mitad de la nada, los dos hermanos, nos hizo salir por mi parte muy reconfortados.
Continuamos el trayecto entre montañas, algunas de ellas con nieve y lagos, un paisaje precioso, menos verde de lo que se espera del norte de Europa y ya cuando se escondía el sol pasamos Fort August y empezamos a divisar el emblemático Lago Ness.
Esa mezcla de leyenda junto a la perdida de claridad le dieron a nuestras paradas un toque más épico.
La primera parada fue donde pudimos tocar sus aguas y ya la segunda fue junto al famoso castillo de Urquhart.
La primera referencia al castillo se hace sobre el S.VI, pero fue la familia Durward a quienes fue concedida la zona y construyeron el castillo. El castillo fue destruido por los ingleses en 1692 para que no cayese en manos jacobitas.
Como curiosidad decir que este castillo es el tercer lugar más visitado de Escocia.
Continuamos por la sinuosa carretera y llegamos a Inverness. Buscamos el hotel y no se puede calificar de otra forma que acierto. Muy céntrico, limpio, acogedor y con un pub en la planta de abajo gestionado por unos camareros encantadores que sirven craft beer (cerveza artesana) y pizzas artesanas, el Black Isle.
Dejamos la maleta y rápidamente bajamos al pub, donde tomamos un par de pintas y una pizza por 28 libras. Después decidimos dar una vuelta por el pueblo.
Inverness es un lugar tan bonito que no necesita patrimonio para destacar. Surcada por el rio Nesss, con puentes y calles de piedra y destacando su catedral de estilo neogótico. Está dedicada a St. Andrew, data del S.XIX y fue diseñada por el arquitecto Alexander Ross.
A la vuelta nos metimos a tomar unas cervezas en un pub llamado Highlander donde había un ambiente excepcional y música en directo. Los escoceses brindaban con nosotros, las escocesas nos sacaban a bailar, es de esos sitios en el mundo donde te sientes bien y deseas volver para pasar más tiempo con esa gente tan encantadora.
La música en directo era muy tradicional, estilo folk y la cerveza exquisita a 5 libras la pinta. Tomamos un par de ellas y nos fuimos a dormir.
12 DE ABRIL. STIRLING Y EDIMBURGO
Nos despertamos y como queríamos pasar por Stirling antes de llegar a Edimburgo ni desayunar.
La A9 es bastante mejor carretera y llegamos a Stirling en unas 3 horitas. El paisaje menos tradicional pero más verde que el día anterior.
Desayunamos en una tienda un par de pintxos de bacon con unos zumos y fuimos hacia la zona del Castillo.
Si hay una zona histórica dentro de Escocia es Stirling. El Castillo está en una colina volcánica y en 1297 se produjo la batalla del puente de Stirling, donde el soldado William Wallace derroto a las tropas inglesas de Eduardo I, dentro de las batallas de la guerra de independencia de Escocia. Como dato curioso decir que en esta batalla fue en la primera en la que se usó el warwolf o lanzapiedras. También en 1314 Robert The Bruce derrotó de nuevo a las tropas inglesas.
Del castillo destaca el gran hall, utilizado para grandes fiestas y con un techo de madera intrincado. El palacio real, de estilo renacentista y la galería de las cabezas son otras partes preciosas del Castillo. Las vistas desde una cercana colina junto a un cementerio son maravillosas. El precio de la entrada 15 euros.
Cogimos el coche y continuamos hacia el aeropuerto de Glasgow. Estuvimos peleando infructuosamente con los de Hertz, la empresa de alquiler de coches, para que nos devolviesen las 150 libras de la rueda y cogimos el autobús 500 para ir a la estación de autobuses de Buchanan. Esperamos un rato y cogimos un Flixbus para ir a Edimburgo. Cómodos, baratos una estupenda forma de viajar por Escocia.
Llegamos a Edimburgo y fuimos al apartamento que había reservado mi hermano. Se llama Stewart, el precio 150 libras la noche y realmente los vale. Amplio, con cocina equipada, una cama enorme, un estupendo baño y muy cerca del casco urbano de Edimburgo.
Dejamos los bártulos y fuimos al lugar de encuentro del Tour gratuito por el centro de la ciudad que había reservado mi hermano.
Dentro del patrimonio que disfrutamos destaca la catedral de St. Giles, patrón de los leprosos. El edificio, construído en el siglo XII, es de gran importancia por su preciosa estructura gótica, sus maravillosas vidrieras y también por todas las personas importantes de la historia de Escocia enterrados allí. La entrada es gratuita pero se sugiere un donativo de unas 6 libras.
Dentro de las muchas cosas que nos contaron en el tour gratuito me gustaría destacar la de las primeras mujeres que fueron a la universad... algunas disfrazadas.. luego tuvieron que luchar para que les reconociesen los titulos... vayas a donde vayas en el mundo siempre aparecen historias de este tipo del puto patriarcado.
También nos hablo sobre que Edimburgo era una ciudad muy gris, y me puedo poner en el contexto imaginando la semejanza con lo que era Bilbao hace unas décadas. Ciudades industriales, sucias, con pocas horas de sol... mucha lluvia..
En la misma calle que sale en la película hay una tienda dedicada a Harry Potter en la 40 Victoria street y antes de ir a cenar nos dió tiempo de hacer un poco el friky.
Había hambre y decidimos entrar en un bar que nos había recomendado el guía. Arcade Tabern, en la Cockburn Street 48. Cenamos como no podía ser de otra forma unos Hagis de dos tipos. Los Hagis son el plato típico de Escocia. Son una especie de composición a base de carne de morcilla y distintas verduras. Nos salió la cena por 90 libras (103 euros).
Después de cenar fuimos a tomar unas pintas de cerveza y yendo hacia el apartamento descubrimos el Pub Freddys. Un garito de moda, lleno de gente joven y encantadora, música actual y pintas a 5 libras. Nos tomamos unas cuantas y a dormir.
13 DE ABRIL. EDIMBURGO Y VUELTA A GLASGOW
Nos despertamos con una resaka de la leche y fuimos a dar una vuelta por el centro hasta que empezase el Tour de Scoth Whisky Experience.
La puesta en escena fue maravillosa. Unos videos en los cuales explica la historia del Whisky, de sus orígenes, de como se diferencia dependiendo de la zona en la que se produzca, y como absorbe los componentes de la tierra. El whisky tiene una repercusión muy notable en Escocia, mueve mucho dinero y es prácticamente un icono del país.
Nos pasaron a una sala donde procedimos a la cata. Hay 5 zonas de producción y yo elegí la zona 5. Del centro. Un sabor a humo, madera quemada. Yo no soy amante del Whisky pero he de reconocer que estaba muy rico. Scoth whisky experience está en la 354 Castlehill, cuesta 20 euros y merece mucho la pena.
Nos pasaron a una sala donde procedimos a la cata. Hay 5 zonas de producción y yo elegí la zona 5. Del centro. Un sabor a humo, madera quemada. Yo no soy amante del Whisky pero he de reconocer que estaba muy rico. Scoth whisky experience está en la 354 Castlehill, cuesta 20 euros y merece mucho la pena.
Casi sin pausa fuimos a visitar el castillo de Edimburgo, y solamente por las vistas de la ciudad vale la pena pagar las 40 libras (51 euros) para los dos.
El castillo se construyo bajo el reinado de David I en el S.XII sobre roca volcánica.
Como es normal, ha estado involucrado en pasajes muy importantes de la historia de Escocia como las guerras de independencia del país o la rebelión Jacobita de 1745.
Me parecieron impresionantes la zona de los cañones y de la capilla de Santa Margarita.
Salimos del castillo y fuimos a comprar unos souvenirs.. unos Nessitos para las enanas, una bola de agua para Ainarina, un imán para la nevera….. Tomamos un par de pintas y me despedí de mi hermano, ya que su vuelo salía de Edimburgo.
Cogí el Flixbus y cuando llegué a St.George Square todavía quedaba mucha gente del Athletic, pero sentí una especie de vacío, era el mismo lugar, el mismo ambiente, pero me faltaba mi hermano. Casi siempre no son los lugares ni los momentos, sino la gente con quienes compartes tu vida.
Me fui dando un paseo hasta el Brazen Head, mítico bar de la afición del Celtic de Glasgow, en la Cathcart 1,en el sur de Glasgow. Jugaba el Athletic el partido de liga y el recibimiento no pudo ser mejor. Disfruté de la victoria del Athletic con gente maravillosa… nos tomamos unos tragos, nos hicimos unas fotos y después volvi a St. George Square para hacer tiempo para ir al aeropuerto tomándome las últimas cervezas en Escocia.
14 DE ABRIL. FRANKFURT
Puntualidad alemana como no podía ser menos y a las 9 aterricé en el mastodóntico aeropuerto de Frankfurt. Entre las muchas formas de viajar por Frankfurt, creo que lo mejor es sacarse la Tagerskarter por 12,90 y que te permite coger los trenes de forma ilimitada. Cogí el tren y me bajé en el centro.
La ciudad de Frankfurt fue destruida casi en su totalidad en la II Guerra mundial, por lo que los vestigios anteriores a la contienda son mínimos. Dentro de ellos la plaza Romemberg me encantó. Tiene esa esencia que se echa de menos en el resto de la ciudad.
Otros puntos turísticos del centro son la Goethe-Hausse, que es la casa de nacimiento del escritor alemán y la Paulskirche, una Iglesia de ladrillo rojo desacralizada donde comenzó la democracia en Alemania.
Después del paseo tenía hambre y busqué un sitio para comer. Uno de los mejores valorados y a la vez cercanos que vi en internet fue el Aftelwein Dax.
Por el camino pasé junto a la colegiata de St. Bartholomeus, en la Dompatz, de estilo gótico pero muy distinto a lo que conocía.
El Aftelwein Dax está en la Willemerstrase 11. Un local muy típico, con mesas corridas y donde pensaba comer maravillosamente. Aparte del local, lo primero que te sorprende es que no aceptan pagos con tarjeta. Pedí Eisbein, lo que se traduce en codillo, una de las comidas típicas de Alemania y se transformó en dos trozos de lacón duro, dos patatas cocidas frías y una salsa verde asquerosa que no le aportaba nada. Eso y una pinta de cerveza 22 euros.
Crucé el rio Meno y me fui a tomar algo para quitarme la decepción. Entré en un garito de moda, con gente muy joven y muy buen ambiente, el Mainkai Café Bishop.
A media tarde cogí el tren en la Domerplatz, merendé algo y cogí el avión hacia la capital del mundo, Bilbao.
CONCLUSIONES
La gente de Escocia es maravillosa. Ha sido un gran descubrimiento. Eso y la desafinidad que tienen por Inglaterra y los Ingleses. Está llena de lugares místicos por descubrir, lagos, castillos, monumentos… Muchos lugares en el tintero para una próxima visita. Volveré.